Mi cartera: actualización septiembre 2020

Rentabilidad bruta de la cartera. Septiembre 2020

El tercer trimestre ha sido bastante positivo en cuanto a rentabilidad con la única excepción del Crowdlending P2B, donde he acumulado de nuevo más de un año de retraso en varios préstamos y los he considerado como fallidos en mis cuentas. Eso no implica que a futuro no se puedan recuperar, pero dado que las probabilidades de recuperación no son muy altas, prefiero ir vaciando el cuarto de cadáveres y si luego alguno resucita ya se pasará a saludar.

Durante este trimestre he terminado de simplificar mi cartera de fondos, completando el traspaso de Indexa Capital a mi cartera auto-gestionada, he cambiado el fondo de renta fija de gobiernos europeos por uno similar de bonos ligados a la inflación, he realizado pequeños ajustes en mi estrategia de Crowdlending y he añadido varias inversiones a mi cartera de Crowdequity.

Mi cartera: actualización junio 2020

Rentabilidad bruta de la cartera. Junio 2020

Durante el segundo trimestre de 2020 he obtenido una rentabilidad de 6.2% gracias a la revalorización de una start-up (crowdequity) y a la recuperación de la renta variable. El rebalanceo de la cartera que he realizado durante estos meses me ha permitido recuperar la rentabilidad negativa del primer semestre y tener una rentabilidad de un 4.9% en lo que llevamos de 2020.

Durante este trimestre he establecido criterios para realizar provisiones en los préstamos de crowdlending y no acumular así los retrasos eternamente. Esto ha hecho que la rentabilidad en los préstamos a empresas (P2B) sea negativa en lo que va de año y la rentabilidad anualizada desde inicio baje a un 2.3%.

Crowdequity: ¿cómo van mis primeras inversiones?

Mi portfolio crowdfunding

Una de las particularidades de mi cartera de inversión está en que invierto en empresas en fase de desarrollo a través de plataformas de crowdfunding como Crowdcube, Seedrs y The Crowd Angel. A día de hoy esta modalidad de inversión ya supone un 10% del total de mi cartera.

Mis primeras inversiones en 2017 fueron Loanbook, Destilería Santamanía y Chip. Las tres han seguido evoluciones completamente diferentes: Loanbook está en proceso de cierre, Santamanía no termina de despegar y Chip ha realizado varias rondas de financiación posteriores multiplicando mi inversión inicial varias veces.